Si bien el café es conocido principalmente por su cafeíaña su taza matutina contiene mucho más. Entre sus componentes naturales se incluyen polifenoles y otras sustancias con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Los investigadores han estado estudiando si estos compuestos podrían explicar por qué el consumo regular de café se ha asociado con ciertos beneficios para la salud.
Los antioxidantes ayudan a proteger nuestras células del estrés oxidativo, el daño que puede producirse cuando se acumulan en el organismo moléculas inestables conocidas como radicales libres. El café contiene polifenoles, incluidos los ácidos clorogénicos, que poseen propiedades antioxidantes. Los investigadores están estudiando cómo estos y otros compuestos presentes en el café pueden afectar la inflamación, la regulación del azúcar en sangre y el metabolismo.
Curiosamente, algunos de los beneficios potenciales del café podrían no provenir en absoluto de la cafeína. El café descafeinado contiene muchos de los mismos compuestos vegetales.
Las investigaciones han asociado el consumo moderado de café con un menor riesgo de padecer varias enfermedades crónicas, pero esto no significa que el café prevenga o trate enfermedades. Los científicos aún trabajan para comprender qué compuestos podrían ser los responsables y cómo actúan.
Piensa en el café como uno de los muchos alimentos y bebidas de origen vegetal que pueden aportar compuestos beneficiosos a tu dieta, no como una cura.
