Comer guisantes de ojo negro el día de Año Nuevo es una tradición sureña que simboliza buena suerte y prosperidad para el año venidero, con raíces en la historia afroamericana, con orígenes potencialmente vinculados a historias de supervivencia de la Guerra Civil o la celebración de la Proclamación de Emancipación, donde los guisantes representan monedas, mientras que las verduras (berzas) significan papel moneda y el pan de maíz representa oro.
Independientemente de si participas en la tradición o no, los guisantes de ojo negro aportan una gran nutrición:
Excelente fuente de proteína: Los frijoles de ojo negro son una excelente fuente de proteína vegetal, esencial para el desarrollo muscular, los niveles de energía y el funcionamiento general del cuerpo. Una taza de frijoles de ojo negro cocidos contiene aproximadamente 13 gramos de proteína.
Alto contenido de fibra dietética: Contienen fibra soluble e insoluble (aproximadamente 11 gramos por taza cocida). Esto facilita la digestión, promueve la salud intestinal, ayuda a controlar el peso al hacerte sentir saciado por más tiempo y puede ayudar a reducir el colesterol "malo" (LDL).
• Rico en folato (vitamina B9): Una sola taza aporta casi el 88 % del valor diario recomendado de folato. Esta vitamina B es crucial para la producción celular y es especialmente importante para las mujeres embarazadas, ya que ayuda a proteger contra ciertos defectos congénitos.
Control de la glucemia y la presión arterial: Su alto contenido de fibra y bajo índice glucémico ayudan a regular los niveles de glucemia, previniendo picos después de las comidas. Además, son ricos en potasio y bajos en sodio, lo que ayuda a reducir la presión arterial.
• Huesos fuertes: Los guisantes de ojo negro contienen minerales esenciales como calcio, magnesio y fósforo, que son vitales para mantener la fuerza y la densidad de los huesos.
• Fortalece el sistema inmunitario y combate enfermedades: Contiene antioxidantes como los flavonoides, que ayudan al cuerpo a combatir enfermedades y reducen el riesgo de ciertos tipos de cáncer y enfermedades cardíacas. También contiene minerales clave como el zinc, importantes para la función inmunitaria y la cicatrización de heridas.
