La mayoría de los adolescentes pasan más tiempo navegando por internet que moviéndose. Entre las tareas escolares, las redes sociales, los servicios de streaming y los videojuegos, muchos adolescentes pasan cada vez más horas al día frente a una pantalla. Unos sencillos hábitos pueden ayudarles a incorporar más movimiento a su rutina diaria.
¿La buena noticia? La actividad física adolescente no tiene por qué significar convertirse en una estrella del fútbol americano o del fútbol soccer, ni pasar horas en el gimnasio. Aquí tiene algunas maneras de motivarlos:
1. Deje que el perro tome las riendas: Un paseo diario con el perro es una de las maneras más fáciles de añadir entre 20 y 30 minutos de actividad.
2. Aproveche al máximo las tareas del hogar: Pasar la aspiradora, cortar el césped, lavar el coche, limpiar el garaje o rastrillar el jardín son excelentes maneras de realizar las tareas domésticas y aumentar los niveles de actividad.
3. Viajes cortos a pie: Si es seguro, fomente caminar o andar en bicicleta a la casa de un amigo, el parque del vecindario o la tienda cercana en lugar de ofrecer un paseo automáticamente.
El objetivo no es eliminar las pantallas, sino crear un equilibrio más saludable. Al incorporar el movimiento a la vida diaria en lugar de tratarlo como una obligación más, los padres pueden ayudar a los adolescentes a desarrollar hábitos que favorezcan su salud física, mejoren su estado de ánimo e incluso aumenten su concentración en la escuela.
