No es necesario convertir a su hijo en un atleta para ayudarlo a ser más activo. Correr por el jardín, andar en bicicleta, bailar, nadar, jugar en el parque y practicar deportes son actividades que cuentan.
La actividad física regular durante la infancia ayuda a desarrollar huesos y músculos fuertes, favorece un peso saludable y brinda a los niños la oportunidad de adquirir hábitos saludables que podrán mantener en la edad adulta. A continuación, se presentan algunas pautas básicas:
• Niños pequeños: Para niños de 1 a 3 años, la actividad se produce en breves periodos a lo largo del día. Bríndeles muchas oportunidades para caminar, correr, trepar y jugar.
• Niños en edad preescolar: Los niños de 3 a 5 años deben mantenerse activos durante todo el día, incluyendo juegos enérgicos que les hagan correr, saltar y moverse.
• Niños en edad escolar: Los niños y adolescentes de entre 6 y 17 años deben realizar al menos 60 minutos de actividad física moderada a vigorosa cada día, incluyendo actividades que fortalezcan los músculos y los huesos.
• A cualquier edad: El mejor ejercicio para su hijo puede ser simplemente aquel que disfrute lo suficiente como para seguir practicándolo.
