La actividad física regular no solo fortalece el corazón y los músculos. Diversos estudios han demostrado que una mayor actividad física se asocia con un menor riesgo de cáncer de endometrio, el tipo más común de cáncer de útero. El ejercicio también contribuye a otro factor de riesgo importante: mantener un peso saludable.
1. PROPÓSITe HACERLO 150 MINUTOS A LA SEMANA.
Intenta realizar entre 150 y 300 minutos de actividad moderada a la semana. Caminar a paso ligero, andar en bicicleta, nadar, bailar e incluso trabajar en el jardín son actividades que cuentan. No tiene que hacerlo todo a la vez.
2. SIÉNTESE MENOS DURANTE EL DÍA.
Busque oportunidades para levantarse y moverse. De un paseo corto, use las escaleras o estírese si lleva mucho tiempo sentado. Un estilo de vida activo no empieza ni termina en el gimnasio.
3. DEJE QUE EL MOVIMIENTO LE AYUDE A CONTROLAR SU PESO.
El exceso de peso corporal es uno de los factores de riesgo modificables más importantes para el cáncer de endometrio. El ejercicio regular combinado con una alimentación saludable puede ayudarle a mantener un peso más saludable.
