Las investigaciones actuales indican que el café y el té contienen compuestos beneficiosos como polifenoles y antioxidantes que pueden ayudar a proteger las células y reducir la inflamación, lo que contribuye a sus efectos de prevención del cáncer.
• Cáncer en general: consumir más de dos tazas de café o té sin azúcar por día está relacionado con una menor incidencia y mortalidad por cáncer en general.
• Cáncer de hígado: Existe evidencia sólida que sugiere que el consumo de café está asociado con un menor riesgo de carcinoma hepatocelular (cáncer de hígado).
• Cáncer colorrectal: Algunos estudios indican que el consumo elevado de café puede estar asociado con un menor riesgo de padecer cáncer de colon y recto.
Cánceres de cabeza y cuello: Un amplio análisis conjunto reveló que beber más de cuatro tazas de café con cafeína al día se asociaba con un menor riesgo de cáncer de cabeza y cuello, en particular cáncer de cavidad oral y orofaríngeo. El consumo de té también mostró efectos protectores contra el cáncer de hipofaringe.
• Otros tipos de cáncer: Las investigaciones han demostrado posibles efectos protectores contra el cáncer de mama en mujeres posmenopáusicas y un posible riesgo reducido de cáncer de endometrio y de próstata con el consumo de té, aunque los resultados a veces son inconsistentes.
