A muchas mamás les encantaría hacer ejercicio con más regularidad, pero sus horarios no siempre se lo permiten. La buena noticia es que el ejercicio no tiene por qué ser una cuestión de todo o nada. Aquí le mostramos cómo incorporarlo a su rutina sin tener que reorganizar todo su día.
• Aproveche el poder de los microentrenamientos: Olvide la idea de que el ejercicio solo "cuenta" si le deja exhausto. Los estudios demuestran que las sesiones cortas de ejercicio (de 5 a 10 minutos) pueden ser tan efectivas como los entrenamientos más largos si se realizan con constancia.
• Caminr y converse: Atienda llamadas de trabajo, pongase al día con un amigo o escuche su podcast favorito mientras da una vuelta a la manzana.
• Entrenamiento de fuerza durante el tiempo frente a la pantalla: ¿Su hijo está viendo "Bluey" por quincuagésima séptima vez? Perfecto. Haga saltos, flexiones o sentadillas sin perderlo de vista.
• Estírese antes de acostarse: Unos cuantos estiramientos sencillos o posturas de yoga pueden ayudarle a relajar tanto el cuerpo como la mente.
