Los padres no tienen que crear una dieta especial para la salud intestinal de sus hijos. Muchos de los alimentos que favorecen una buena digestión probablemente ya les resulten familiares, y acostumbrar a los niños a ellos desde pequeños puede ayudarles a establecer hábitos alimenticios saludables para toda la vida. Esto es lo que recomiendan los nutricionistas:
• Incorpore la fibra a su dieta de forma regular.
Los cereales integrales, las legumbres, las lentejas, las verduras y las frutas como las manzanas, las peras y las bayas aportan fibra que ayuda a mantener el sistema digestivo en funcionamiento y favorece la salud de la flora intestinal.
• Añade algunas bacterias beneficiosas.
Los alimentos que contienen cultivos vivos, como el yogur natural o bajo en azúcar, pueden ser una forma sencilla de incluir probióticos en la dieta de su hijo.
• No olvide el agua.
La fibra necesita líquido para cumplir su función. Anime a los niños a beber agua a lo largo del día en lugar de depender principalmente de bebidas azucaradas.
• Busque generar cambios duraderos poco a poco. No necesita cambiarlo todo de golpe. Pruebe a añadir fruta al desayuno, frijoles a los tacos, pan integral a los sándwiches o una verdura que a su hijo ya le guste en la cena. Las pequeñas decisiones pueden convertirse en hábitos para toda la vida.
