Resulta que para sacarle el máximo provecho a sus entrenamientos, necesita un equilibrio entre constancia y variedad. Aquí le explicamos cómo:
• Manténga una rutina constante y regular para convertirla en un hábito, pero rote los ejercicios, aumente el peso o cambie el formato de entrenamiento cada pocas semanas para evitar estancamientos en el rendimiento. • Recuperación: Asegúrese de descansar 48 horas entre sesiones con los mismos grupos musculares.
• Flexibilidad: Si no puede comprometerse a hacer ejercicio durante una hora al día, divídalo en segmentos de 10 a 15 minutos o priorice la constancia sobre la intensidad.
• Cargue progresiva: Aumente gradualmente el peso o la intensidad (nunca más del 50 % de aumento en frecuencia/peso) con el tiempo para evitar lesiones.
