Los espárragos se pueden disfrutar crudos o cocidos, y suelen ser un ingrediente estrella en sopas, guisos, ensaladas y otros platos. Además de su sabor único y su versatilidad, estos vegetales poseen un alto valor nutricional. Aquí le contamos más:
1. Muchos nutrientes pero pocas calorías.
Los espárragos son bajos en calorías pero poseen un impresionante perfil nutricional. De hecho, tan solo media taza (90 g) de espárragos cocidos contiene fibra, proteínas, vitaminas C, A, K, E, ácido fólico, potasio y fósforo.
2. Buena fuente de antioxidantes
Los antioxidantes son compuestos que ayudan a proteger las células de los efectos dañinos de los radicales libres y el estrés oxidativo. El estrés oxidativo contribuye al envejecimiento, la inflamación crónica y muchas enfermedades, incluido el cáncer. Al igual que otras verduras de hoja verde, los espárragos son ricos en antioxidantes. Entre ellos se encuentran la vitamina E, la vitamina C y el glutatión, así como diversos flavonoides y polifenoles. Son especialmente ricos en los flavonoides quercetina, isorhamnetina y kaempferol. Diversos estudios en humanos, cultivos celulares y animales han demostrado que estas sustancias ofrecen múltiples beneficios para la salud.
3. Puede mejorar la salud digestiva.
La fibra dietética es esencial para una buena salud digestiva. Tan solo media taza de espárragos contiene 1.8g de fibra, lo que representa el 7% de la ingesta diaria recomendada. Además, estudios sobre las diferentes partes de la planta de espárrago han demostrado que todas son ricas en minerales esenciales, antioxidantes y probióticos naturales como la inulina, que pueden favorecer el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas.
3. Puede proteger contra el cáncer.
Investigaciones anteriores han demostrado que los espárragos y sus extractos podrían tener propiedades anticancerígenas, incluso contra cánceres como el de mama y el de páncreas. Algunos de los compuestos bioactivos que contienen los espárragos, como las saponinas o los extractos etanólicos del tallo, podrían tener propiedades antitumorales o toxicidad para ciertas células cancerosas.
Los polisacáridos presentes en los espárragos también pueden tener efectos anticancerígenos al reducir el estrés oxidativo y la inflamación, promover una digestión saludable y la función inmunológica, e inhibir la mutación genética.
