Varias vitaminas y nutrientes pueden ayudar a los niños a mejorar la atención y la concentración en la escuela. A continuación se muestran algunos:
1. Vitaminas del complejo B: Estas vitaminas, en particular la B6, la B12 y el folato, son cruciales para la producción de energía y el correcto funcionamiento cerebral, favoreciendo procesos cognitivos como la memoria y la concentración. Las vitaminas del complejo B pueden ayudar a aumentar el estado de alerta y a disminuir la ansiedad, lo cual puede ser especialmente beneficioso para los niños con TDAH.
2. Ácidos grasos omega-3: estos ácidos grasos esenciales, incluidos el EPA y el DHA, desempeñan un papel vital en el desarrollo del cerebro y la función cognitiva, incluido el aprendizaje y la memoria.
3. Hierro: La deficiencia de hierro puede provocar fatiga y dificultad para concentrarse. Garantizar una ingesta adecuada de hierro es importante para el bienestar general y la función cognitiva de los niños.
4. Magnesio: El magnesio participa en el funcionamiento de los nervios y el cerebro y puede ayudar a regular los neurotransmisores que favorecen la concentración y la atención.
5. Vitamina C: La vitamina C es un antioxidante que desempeña un papel en la producción de noradrenalina, un neurotransmisor que influye en la atención y la velocidad de reacción.
6. Zinc: El zinc es otro nutriente esencial para la salud del cerebro y la función cognitiva.
Antes de comenzar a tomar cualquier suplemento nuevo, especialmente para niños, es fundamental consultar con un pediatra o un profesional de la salud para determinar la dosis adecuada y descartar cualquier afección subyacente que pueda afectar la concentración.