Una dieta que complementa el Tai Chi se centra en alimentos integrales, la atención plena y el equilibrio energético, a menudo alineada con los principios de la Medicina Tradicional China (MTC) o una dieta equilibrada y rica en nutrientes. Los elementos clave incluyen el consumo de alimentos frescos y sin procesar (verduras, proteínas magras), la hidratación y comer despacio para favorecer la atención plena. Su objetivo es reducir la inflamación, aumentar la energía y mejorar la flexibilidad.
• Alimentos integrales y vegetales: Haga hincapié en las verduras, las frutas, los cereales integrales, las legumbres y los frutos secos para proporcionar energía sostenida y nutrientes esenciales.
• Alimentación consciente: Practica la toma de conciencia del hambre y la saciedad, en consonancia con la concentración mental del Tai Chi.
• Frescura: Priorice los alimentos frescos sobre las opciones procesadas, enlatadas o congeladas para mantener el "qi" o energía de los alimentos.
• Hidratación: Beba muchos líquidos; el té verde suele mencionarse por reducir el estrés oxidativo y favorecer la salud ósea.
• Equilibrar los alimentos "Yin" (refrescantes/calmantes) y "Yang" (calentadores/activadores) según la estación del año.
• Alimentos que se deben limitar: Reduzca el consumo de productos lácteos, azúcares refinados, harina blanca y alimentos fritos en exceso.
Una dieta inspirada en el Tai Chi también se centra en las estaciones del año. En verano,
Los alimentos refrescantes como el pepino, el tomate, los frijoles mungo y la sandía son ideales.
Se recomienda consumir alimentos reconfortantes y nutritivos como cordero, ternera, frijoles negros y tubérculos.
