El consumo adecuado de calcio y vitamina D, especialmente a través de productos lácteos como la leche, el yogur y el queso, está estrechamente relacionado con un menor riesgo de cáncer colorrectal. Las investigaciones demuestran que el calcio se une a los ácidos biliares nocivos, reduciendo el daño celular, mientras que la vitamina D ayuda a regular el crecimiento celular. El Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer confirma que los lácteos probablemente protegen contra el cáncer de colon.
Para quienes son intolerantes a la lactosa o veganos, las alternativas ricas en calcio incluyen verduras de hoja verde, leche de soja y alimentos fortificados.
Pero los expertos advierten que hay que tener cuidado con las porciones y el tipo de productos que se consumen. Si bien los lácteos son beneficiosos, es importante considerar el contenido de grasa de algunos quesos.
