Este domingo 1 de noviembre, atrasaremos los relojes una hora y volveremos al horario estándar. Para muchos, esto significa una hora extra de sueño. Otros disfrutarán de una hora adicional para relajarse, leer o pasar tiempo con la familia.
Claro que no estamos añadiendo tiempo a nuestras vidas; simplemente estamos ajustando la hora. Pero quizás este cambio nos ofrezca algo más valioso: la oportunidad de reflexionar sobre cómo empleamos nuestro tiempo. La verdad es que muchos dedicamos tanto tiempo a cumplir con nuestras obligaciones diarias que nos olvidamos de reservar tiempo para nosotros mismos.
Este fin de semana, tómese un tiempo para algo que realmente importe.
• Retome el contacto con alguien. Llame a un amigo con el que no haya hablado en un tiempo o comparta un desayuno relajado con alguien a quien quiere.
• Haga algo por su salud. Salga a caminar por la mañana, prepare una comida nutritiva o finalmente pida esa cita que ha estado posponiendo.
• Disfrute de algo solo para usted. Coja un libro, escuche su música favorita o retome un pasatiempo que ha descuidado.
• Dase permiso para descansar. A veces, no hacer absolutamente nada es justo lo que necesitamos.
• Empiece con un pequeño hábito. Elija algo manejable que pueda continuar mucho después de que cambie la hora.
