Las noches calurosas de verano pueden dificultar conciliar el sueño y encontrar una postura cómoda. Optar por alimentos ligeros e hidratantes por la noche puede ayudar a refrescar el cuerpo a la vez que proporciona nutrientes que favorecen un sueño reparador.
• CEREZAS
Las cerezas, especialmente las ácidas, son una de las pocas fuentes naturales de melatonina, la hormona que ayuda a regular el ciclo de sueño-vigilia. Prueba un tazón pequeño de cerezas frescas o un vaso de jugo de cereza ácida sin azúcar aproximadamente una hora antes de acostarte.
• KIWI
Las investigaciones sugieren que comer uno o dos kiwis antes de acostarse puede ayudar a algunas personas a conciliar el sueño más rápido y a mejorar su calidad. Los kiwis son ricos en vitamina C, antioxidantes y serotonina, que desempeña un papel importante en la regulación del sueño.
• PLÁTANOS
Los plátanos contienen nutrientes que ayudan a relajar los músculos, como potasio , magnesio y vitamina B6, que contribuye a la producción de serotonina y melatonina. Además, un plátano con una cucharada de mantequilla de cacahuete o de almendras es un tentempié nocturno muy satisfactorio.
• ALIMENTOS QUE SE DEBEN LIMITAR ANTES DE ACOSTARSE
Algunos alimentos pueden interferir con el sueño, especialmente durante el clima cálido. Intenta evitarlos entre dos y tres horas antes de acostarte.
• Comidas pesadas o fritas
• Alimentos picantes que pueden aumentar la temperatura corporal • Café, té, bebidas energéticas o chocolate con cafeína • Alcohol, que puede alterar el sueño incluso si inicialmente produce somnolencia • Postres y refrigerios azucarados que pueden provocar picos de azúcar en la sangre
UN REFRESCO APERITIVO PARA LA ANTES DE DORMIR EN VERANO
Prueba esta sencilla combinación:
• Yogur griego natural
• Cerezas frescas o kiwi en rodajas
• Una pizca de almendras
Es ligero, refrescante, hidratante y aporta varios nutrientes que pueden favorecer un buen descanso nocturno.
Recuerda que la mejor receta para dormir mejor durante el verano es combinar una habitación fresca y cómoda con hábitos nocturnos saludables. Mantenerte hidratado durante el día, cenar ligero y elegir alimentos que favorezcan el sueño por la noche te ayudará a despertar sintiéndote renovado, incluso en las noches más calurosas.
