Invitar a los adolescentes a ayudar a planificar y preparar la cena puede fomentar hábitos alimenticios más saludables, aumentar su confianza y crear oportunidades para conversar, todo ello mientras les enseña habilidades que les serán útiles durante toda su vida. Aquí tienes algunas ideas geniales para que empiecen a cocinar:
1. Permítales elegir una comida cada semana.
Dele a su adolescente la oportunidad de participar activamente en la preparación de una cena saludable para la familia. Puede ofrecerle algunas opciones, como fajitas de pollo, pasta integral con verduras, tacos caseros, salmón a la parrilla con arroz o salteado con verduras coloridas.
2. Conviértalos en ayudantes de cocina.
Incluso los adolescentes con poca o ninguna experiencia en la cocina pueden: lavar frutas y verduras, picar vegetales (con supervisión si es necesario), medir ingredientes, mezclar salsas, asar a la parrilla o saltear y poner la mesa.
Asar a la parrilla o saltear a medida que desarrollen sus habilidades.
3. Enseñe el "por qué".
Cocinar también es una oportunidad para hablar de nutrición. Mientras cocinan juntos, expliquen por qué eligen cada ingrediente: proteínas magras para el crecimiento muscular, verduras coloridas para obtener vitaminas y fibra, cereales integrales para una energía duradera, grasas saludables como el aguacate o el aceite de oliva para una buena salud en general. Entender el porqué de las elecciones saludables ayuda a los adolescentes a tomar decisiones más acertadas por sí mismos.
Un último consejo: coman juntos.
Diversos estudios han demostrado que las familias que comen juntas con más frecuencia tienden a tener hábitos alimenticios más saludables y una comunicación más fluida. La cena no tiene por qué ser perfecta; simplemente debe compartirse.
