El ejercicio y unos niveles saludables de azúcar en sangre en la mediana edad pueden ayudar a retrasar el deterioro cognitivo décadas después. La actividad física resultó especialmente beneficiosa para los adultos mexicoamericanos, lo que sugiere que algunos factores neuroprotectores pueden variar entre poblaciones.
Según una nueva investigación de UT Health San Antonio, el centro de salud académico de la Universidad de Texas en San Antonio, la actividad física y unos niveles saludables de azúcar en sangre durante la mediana edad podrían estar relacionados con un deterioro significativamente más lento de las capacidades cognitivas en la vejez. Los hallazgos sugieren que el ejercicio podría ser especialmente importante para los adultos hispanos.
Los científicos ya saben que los problemas cardiovasculares en la mediana edad pueden aumentar el riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Este estudio es uno de los primeros en investigar cómo factores específicos de la salud cardiovascular pueden estar relacionados con el envejecimiento cognitivo en diferentes grupos étnicos.
Los investigadores analizaron a 402 personas de San Antonio. De los participantes, el 52% eran hispanos y el resto blancos no hispanos. Su edad promedio era de 57.9 años y el 58.5% eran mujeres.
Los resultados variaron según la etnia. La actividad física se asoció particularmente con un deterioro cognitivo más lento entre los participantes hispanos, mientras que los niveles más bajos de glucosa en sangre en ayunas se vincularon con un deterioro cognitivo más lento entre los participantes blancos no hispanos.
"Al mejorar la salud cardiovascular mediante cambios modificables en el estilo de vida, existe la posibilidad de aliviar significativamente la carga que supone para la salud pública la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, especialmente en poblaciones de alto riesgo", afirmó Claudia Satizabal, doctora en Filosofía y profesora asociada del Departamento de Ciencias de la Salud Poblacional de UT Health San Antonio y de su Instituto Glenn Biggs para el Alzheimer y las Enfermedades Neurodegenerativas, donde dirige el Núcleo de Neurociencia Poblacional.
Para saber más: https://www.sciencedaily.com/releases/2026/08/260814235839.htm
