Prepararse emocionalmente para 2026 implica cambiar la mentalidad. Aquí tienes algunos ejemplos:
• Pase de la resolución a la intención: concéntrese en intenciones amables (por ejemplo, "Estaré más presente") en lugar de resoluciones rígidas que le preparan para el fracaso.
• Cambiar para abrazar el viaje: aceptar que el crecimiento es silencioso y desordenado; no aspirar a “ganar” el año sino a disfrutar los momentos que lo conforman.
· Cambie a utilizar el descanso como un reinicio: reconozca el cansancio profundo y priorice el descanso genuino como una estrategia central, no como una recompensa.
· Pasar del caos a la claridad: apuntar al movimiento intencional y a la claridad, no sólo a la ambición frenética.
· Preparación emocional práctica
• Practique la gratitud: encuentre aprecio en el presente para anclar su actitud, incluso en los días malos.
• Priorice el autocuidado: reponga sus reservas emocionales para que pueda presentarse mejor ante los demás sin resentimiento.
• Limite la angustia: identifique fuentes confiables y reduzca el consumo de noticias y redes sociales abrumadoras.
• Conectarse y comunicarse: comuníquese con sus seres queridos, haga planes y cree estrategias de comunicación de emergencia.
• Identificar fortalezas: Conozca sus capacidades y cómo puede ayudar a otros, fomentando un sentido de propósito.
