Un nuevo estudio sorprendente sugiere que, en lo que respecta al cáncer de páncreas, el tipo de grasa que se consume puede ser más importante que la cantidad. Los investigadores descubrieron que el ácido oleico —la principal grasa del aceite de oliva y de otros alimentos comunes— aceleraba el crecimiento tumoral en ratones predispuestos al cáncer de páncreas, mientras que las grasas ricas en omega-3 del aceite de pescado ralentizaban drásticamente el desarrollo de la enfermedad.
Nuevas investigaciones revelan que algunas grasas pueden alimentar el cáncer de páncreas, mientras que otras parecen ayudar a detener su avance.
Durante años, la creencia generalizada ha sido simple: comer menos grasas puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer. Sin embargo, nuevas investigaciones sugieren que la realidad es mucho más compleja.
Los científicos informan que, en lo que respecta al cáncer de páncreas, el tipo específico de grasa en la dieta puede ser más importante que la cantidad total consumida.
Los hallazgos, publicados en Cancer Discovery, revista de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer, indican que diferentes grasas pueden tener efectos muy distintos en el desarrollo del cáncer. Más información: https://www.sciencedaily.com/releases/2026/06/260601025349.htm
