Los hombres, especialmente los de generaciones mayores, pueden no estar acostumbrados a expresar sus sentimientos. Ya sea por machismo o por la excusa de que "los hombres no deben llorar", es bien sabido que compartir las emociones es una excelente manera de vivir una vida más feliz y plena. El reto consiste en lograr que se sientan cómodos compartiendo sus sentimientos.
Muchos hombres procesan las emociones a través de la acción en lugar de la conversación directa, por lo que enfocar las charlas en torno a actividades o preguntas específicas facilita una comunicación fluida y natural. Aquí tiene algunos consejos:
• Evite juzgar y dar consejos: Cuando comparta sus inquietudes, es posible que solo quiera ser escuchado, no que lo solucionen. Abstente de sacar conclusiones precipitadas u ofrecer soluciones no solicitadas.
• Demuéstrale su aprecio: Cuando intente expresarse, valore el momento dándole las gracias o diciéndole que se sienta más cerca de él. Este refuerzo positivo lo animará a hacerlo de nuevo.
• Trate su vulnerabilidad con cuidado: si utiliza sus emociones compartidas en su contra durante una futura discusión, inmediatamente volverá a levantar sus defensas.
• Hablar cara a cara: Las conversaciones cara a cara pueden generar mucha presión. Los hombres suelen expresarse con mayor facilidad cuando realizan una actividad en común, como dar un paseo, conducir o jugar a un juego informal.
• Dé el ejemplo: comparta primero sus propias emociones y vulnerabilidades para mostrarle cómo es una transparencia emocional sana.
• Haga preguntas directas: Los hombres suelen responder mejor a preguntas específicas y directas que a preguntas generales como "¿Cómo te sientes?". Pregunte exactamente lo que quiere saber o pídale consejo sobre alguna situación para generar confianza y comprensión mutua.
