Con la llegada del invierno, las noches frías y oscuras pueden alterar significativamente nuestro ritmo interno. Esta alteración puede provocar trastorno afectivo estacional (TAE) o "depresión invernal". Algunos síntomas comunes pueden ser cambios de humor, depresión, letargo, trastornos del sueño, aumento de peso, ansiedad y aislamiento social. Consulta estos consejos para ayudarte a encontrar la energía necesaria.
• Fototerapia: Cuando el clima invernal le impide exponerse al sol, una cabina de fototerapia es una excelente manera de imitar la luz solar natural y reajustar el reloj biológico. Aumentar la exposición a la luz de esta manera también puede aumentar la serotonina, que mejora el estado de ánimo, y otros neurotransmisores.
Grasas saludables: Aumentar la ingesta de ácidos grasos omega-3 puede ayudar a reducir los síntomas de depresión. La caballa, el salmón y las sardinas son ricos en omega-3, mientras que las nueces, la chía, el lino y el cáñamo también son buenas fuentes. También puede complementar su dieta con un suplemento de 1000 mg de omega-3 de aceite de pescado o de hígado de bacalao.
• Vitamina D: La deficiencia de vitamina D es casi inevitable durante el invierno, y algunos médicos recomiendan suplementar con 2000 UI o más para mantener niveles adecuados durante la temporada. Consulte a su médico para que le mida los niveles si aún no lo ha hecho.
• Desestrésese El estrés crónico es frecuente en nuestra sociedad actual, pero se asocia con muchos problemas de salud. Intenta reducir la multitarea y evitar las prisas. Al reducir el ritmo y estar presente en el momento, podemos aumentar nuestra respuesta de relajación. Las prácticas de mindfulness, como la respiración profunda y la meditación, pueden ser poderosas herramientas contra la depresión y solo te tomarán cinco minutos al día. Si necesita ayuda para empezar, existen varias apps de mindfulness.
