Las proteínas hacen mucho más que ayudar a desarrollar músculo. Ayudan a mantener la sensación de saciedad, fortalecen los huesos, reparan los tejidos y proporcionan al cuerpo los componentes básicos que necesita para mantenerse fuerte. ¿La buena noticia? No es necesario cambiar radicalmente tu dieta para obtener más proteínas. Unos pocos cambios sencillos pueden marcar una gran diferencia.
Formas sencillas de mejorar su desayuno:
• Añade un par de huevos a su desayuno.
• Elige yogur griego en lugar de yogur normal.
• Añada frutos secos o semillas a su avena.
• Unte mantequilla de cacahuete o de almendras en tostadas integrales.
• Prepare un batido rico en proteínas con leche, yogur griego o proteína en polvo.
Dele energía a su almuerzo
El almuerzo es la oportunidad perfecta para añadir proteínas que le sacien. Pruebe estas ideas:
• Añada pollo o pavo a la parrilla a su ensalada.
• Añada frijoles o pollo desmenuzado a las sopas.
• Sustituya la pasta normal por pasta de garbanzos o lentejas.
• Utilice atún o salmón como relleno para su sándwich.
• Añada requesón como guarnición en lugar de patatas fritas.
Haga que la cena valga la pena
La cena suele ser la comida más fácil para añadir proteínas. Algunas ideas sencillas son:
• Llena una cuarta parte de tu plato con carne magra, pescado, tofu o legumbres.
• Añada frijoles negros o lentejas a los tacos, al chili o a los guisos.
• Espolvorea queso rallado sobre las verduras.
• Añada edamame a los salteados.
• Duplique la cantidad de frijoles en sopas y guisos.
Elija refrigerios más saludables
En lugar de recurrir a las patatas fritas o los dulces, elija tentempiés que le ayuden a mantenerse con energía entre comidas.
Entre las excelentes opciones se incluyen:
• Yogur griego
• Requesón
• Huevos duros
• Garbanzos tostados
• Un puñado de almendras, pistachos o cacahuetes
• Queso en hebras
• Hummus con verduras frescas
