Crear un espacio de estudio dedicado puede mejorar significativamente la concentración y el éxito académico de un niño. Aquí te explicamos cómo crear un espacio de estudio que le encantará a tu hijo:
1. Elige el lugar adecuado: Considera la tranquilidad y busca una zona poco transitada, idealmente una habitación libre, un rincón dedicado o una sección de un comedor sin usar. Algunos niños se desarrollan mejor en un entorno más tranquilo, mientras que otros prefieren algo de ruido de fondo. Observa las preferencias de tu hijo y elige un lugar que se adapte a sus necesidades.
2. Prepárese para la comodidad y la concentración : Invierta en un escritorio y una silla adecuados para el tamaño de su hijo. Asegúrese de que el escritorio esté a una altura cómoda, lo que le permite apoyar los codos en un ángulo de 90 grados al escribir. La silla debe brindarle apoyo y permitir que sus pies se apoyen en el suelo o en un reposapiés. Las sillas y escritorios ajustables se adaptan al crecimiento.
3. Buena iluminación: Coloque el escritorio cerca de una ventana para maximizar la luz natural, lo que reduce la fatiga visual y mejora la concentración. Si la luz natural es limitada, combine una lámpara de techo con una lámpara de escritorio para obtener una iluminación brillante y fría (4000-6500 K). Procure que la lámpara de escritorio tenga unos 500 lúmenes.
3. Establezca un horario consistente: Establezca una rutina predecible para el tiempo de estudio que ayude a su hijo a prepararse mentalmente para el aprendizaje. Los descansos cortos pueden recargar energía y mejorar la concentración. Considere la Técnica Pomodoro (25 minutos de trabajo seguidos de un descanso de 5 minutos).