Muchas veces nos convencemos de no hacer cosas que sabemos que podrían ser buenas para nosotros. El ejercicio es una de las primeras cosas que hacemos. Aquí tiene excusas comunes para no hacer ejercicio y cómo superarlas.
• “Odio hacer ejercicio”.
Mucha gente también. Si sudar en el gimnasio o correr en la cinta no es lo suyo, intente encontrar una actividad que sí disfrute, como bailar, o combine la actividad física con algo más placentero. Por ejemplo, de un paseo a la hora del almuerzo por un parque con vistas, de vueltas a un centro comercial con aire acondicionado mientras mira escaparates, camine, corra o monte en bicicleta con un amigo, o escuche su música favorita mientras se mueve.
• “Estoy demasiado ocupado”.
Incluso los más ocupados pueden encontrar encontrar tiempo libre en su día para actividades importantes. Priorizar el ejercicio es su decisión. Y no crea que necesita una hora completa para un buen entrenamiento. Breves sesiones de 5, 10 o 15 minutos pueden ser muy efectivas, al igual que concentrar todo el ejercicio en un par de sesiones durante el fin de semana. Si está demasiado ocupado entre semana, levantase y muévase el fin de semana cuando tenga más tiempo.
• “Estoy muy cansado.”
Ese podría ser el problema. La actividad física es un potente estimulante que reduce la fatiga y aumenta los niveles de energía a largo plazo. Con ejercicio regular, se sentirá mucho más enérgico, fresco y alerta.
• Soy demasiado _____. ( sobrepeso , viejo, poco saludable, lo que sea.)
Nunca es tarde para empezar a fortalecer su cuerpo y mejorar su condición física, incluso si es una persona mayor o se declara teleadicto y nunca hs hecho ejercicio. Muy pocos problemas de salud o de peso le impiden hacer ejercicio, así que consulte con su médico sobre una rutina segura.
